La discusión yogui del momento en las redes sociales, EL NEGOCIO DEL YOGA.

A lo mejor no os habéis enterado de la discusión entre dos grandes peces del océano del yoga pero hoy las redes sociales están que arden con el tema.

Me veo casi obligada moralmente a hacer llegar esta discusión al mayor número de personas, y por esto he decidido traducirla, porque está en inglés.

Básicamente @kinoyoga ha escrito un artículo sobre el caso de Dana Falsetti involucrando a Alo Yoga y Cody app, dejándolos en evidencia. El co-fundador de Cody App rebate con otro artículo en la misma página, y estalla un sinfín de Insta Stories de todo el mundo dando su opinión apoyando a unos u otros, y dando la opinión de cómo se debe solucionar.

Yo os traduciré los dos artículos, os daré mi opinión libremente, pero os dejaré que cada uno piense y decida su solución. Abriendo la puerta a la reflexión.

I’m a yoga teacher, and I’ve been committed to this path for over 20 years. _ This was long before brands started dropping large sums of money to sponsor teachers and models, and long before yoga was a key part of the “athleisure” market. _ Now, I find that I am in the position of defending the spiritual heart of yoga. _ And I hope you’ll join me in this. _ In yoga, we are artists and spiritualists of sorts. We are not often the type of people that inherently enjoy delving into business matters and bottom lines. _ If yogis enter business, or even seek to make money off of yoga, the yoga should always come first. Any brand or brand owner that seeks to capture the hearts of yogis would be held up to the moral and ethical standards of the practice itself. _ As yogis, we strive to heighten our powers of honest introspection and reflection; we must break through blinders that block out the truth. Sometimes yoga is bad business, but still good yoga. So it is in this paradigm that I write today and possibly subject myself to scrutiny and threats in an effort to shed light on some darkness in the world of “big business yoga.” _ I’m scared—but this is too important for me to stay silent any longer. _ Please read on @Elephantjournal _ https://www.elephantjournal.com/2018/03/a-battle-for-the-heart-of-yoga-when-big-companies-try-to-buy-yoga-teachers-and-sometimes-succeed-kino-macgregor/

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ARTÍCULO de KINO MacGREGOR en ELEPHANT JOURNAL 

TRADUCIDO:

“Cuando una gran empresa elige a un profesor de yoga” de Kino MacGregor

 

Soy profesora de yoga y he estado comprometida con este camino durante más de 20 años.
Esto fue mucho antes de que las marcas comenzaran a gastar grandes sumas de dinero para patrocinar maestros y modelos, y mucho antes de que el yoga fuera una parte clave del mercado del ocio-deporte.

Ahora mismo, me parece que estoy en un momento en el que debo defender el corazón espiritual del yoga.

Y espero que te unas a mí en esto.

En yoga, somos artistas y espiritistas de algún tipo. No somos a menudo el tipo de personas que intrínsecamente disfrutan ahondando en asuntos de negocios y resultados.

Si los yoguis entran en un negocio, o incluso tratan de ganar dinero con el yoga, el yoga siempre debe ser lo primero. Cualquier marca o dueño de marca que busque capturar los corazones de los yoguis se sujetaría a los estándares morales y éticos de la práctica misma.

Como yoguis, nos esforzamos por aumentar nuestros poderes de introspección y reflexión; debemos sacar los vendajes que ocultan la verdad. A veces, el yoga es un mal negocio, pero sigue siendo un buen yoga. Así que es en este paradigma que escribo hoy y posiblemente me someto a críticas y amenazas en un esfuerzo por arrojar luz sobre la oscuridad en el mundo del “gran negocio del yoga”.

Estoy asustada, tan asustada que he escrito y reescrito este blog post numerosas ocasiones. He explorado todas las demás opciones y decidí contar esta historia con la esperanza de que ayude a fomentar la comprensión y, en última instancia, llevar algo de yoga al mundo de los negocios del yoga.

Esto es demasiado importante para mí para permanecer en silencio.

Déjame contarte una historia de David y Goliat:

Quizás ya conozcas a nuestro David: Dana Falsetti.

Dana es una líder de pensamiento, profesora de yoga, escritora y oradora pública. Dana anima a muchas personas a resistir los estereotipos corporales, a conocerse a sí mismas, a entrar en su poder, a cuestionar todo y a vivir auténticamente.

Y tú sabes nuestro Goliat: Alo Yoga.

Trabajando con una compañía llamada Cody Inc., Dana publicó el inspirador video “I Am Worthy”, y desarrolló unos cursos de yoga online, que incluyen por ejemplo clases con silla de yoga para personas que buscan contenido de yoga accesible.

Algún tiempo después, Cody Inc. informó a Dana que su vídeo, clases online y otro contenido pertenecían a Alo Yoga debido a un acuerdo comercial entre Cody Inc. y Alo Yoga.

Esta batalla está sucediendo desde diciembre.

Dana se resistió a la adquisición de su contenido por parte de Alo Yoga. Dana se resistió debido a la gran presencia comercial de Alo Yoga, las campañas de mercadotecnia que presentaban a la delgada y atlética élite y el modus operandi de este negocio. Dana piensa que son excluyentes. Dana deseaba la libertad de perseguir sus propios objetivos, de acuerdo con sus valores centrales de accesibilidad, inclusión y asociaciones empresariales resueltas. Alianzas destinadas a lograr más que beneficios; asociaciones que reflejan valores centrales.

El primer acto de resistencia de Dana fue hablar públicamente en un Stories de Instagram.

Y Alo Yoga respondió demandándola.

Alo alegó que sus declaraciones fueron difamatorias. [Nota: aunque el story expiró, está disponible si buscas en los documentos judiciales sobre el caso de Dana, que son registros públicos].

Alo Yoga demandó a Dana en dos tribunales, en dos estados diferentes.

Tal vez tenían la intención de enviar un mensaje a otras “Danas” del mundo: detente.

Porque no podemos darnos el lujo de hablar? La mayoría de los estadounidenses no pueden permitirse defender ni siquiera una demanda, cuando los costos legales pueden exceder fácilmente los $100,000.

Sin embargo, muchas grandes empresas tienen las utilidades para desplegar un batallón de abogados, y esa es una amenaza poderosa. Y cuando te atacan, da miedo.

Dana ha estado viviendo con ese miedo, luchando contra Goliat por su cuenta desde diciembre. Pero ella ha llegado al final de lo que puede lograr por sí misma.

Ha agotado sus recursos. Dana, no pares. En cambio, deja que esta comunidad sea tu roca.

Si te sientes inspirado: visita su página de GoFundMe y haz tu donación a la defensa legal de Dana. Por favor comparte esto. Por favor, levántate.

Vayamos todos juntos ahora. No más silencio.

La única forma en que podemos hacer frente a la intimidación es permanecer unidos.
Por favor, contribuye y manténte junto a nosotros en una batalla por el corazón y el alma del yoga.

Desafortunadamente, todo esto no me sorprendió debido a mis experiencias pasadas con Alo Yoga. Hace cuatro años, Alo Yoga me pidió ser patrocinador de los retos de yoga que estaba organizando conjuntamente con un amigo. No sabía mucho sobre la marca, pero hablé con el propietario, y él me contó una historia sobre lo increíble que era la compañía y lo mucho que harían por el yoga. Le compré la historia. Mi amigo y yo dijimos que sí.

Tan pronto como firmamos el acuerdo, la historia cambió. Entendí que inicialmente nos prometieron una colección de ropa que nos encantaba (pantalones cortos playeros), y al final nos pedían que usáramos sus leggings de diosa en 90 grados F en Florida. Cuando no cumplimos, recibimos cartas de sus abogados amenazando con demandas legales a pesar de que nunca aceptamos usar esos leggings. Tuvimos una serie de conversaciones con el copropietario Danny Harris, donde sentí que era verbalmente abusivo y usó frases que considero despectivas, como “cariño” y “bebé”.

El mensaje me pareció claro: cállate y “haz las fotos”.

Debido a su poder legal, junto con su tono de voz y elección de palabras, me sentí intimidada. Me enfermó y dejé la conversación sintiéndome traumatizada.

Nunca dije nada porque tenía miedo de ser demandada. Intentamos proponer una solución y encontrar la forma de separarnos de manera amistosa. Mi amigo publicó en su Instagram y etiquetó a Danny.

Al día siguiente, recibimos una carta de su abogado solicitándonos que se borrara la publicación, y nos dieron de baja del contrato.

Me sorprendió que pareciera que la única forma de llegar a esta gran empresa fuera publicar algo públicamente en Instagram. A veces me enfado en las redes sociales, pero honestamente prefiero vivir y dejar vivir mientras proceso mis emociones sola o con amigos y familiares.

Hasta el día de hoy no tengo nada en contra de Alo Yoga. Hacen ropa de calidad y muchas personas maravillosas (profesores de yoga y modelos de yoga) disfrutan de ser patrocinados por ellos, así como deberían.

Alo Yoga proporciona a estas personas una forma de practicar yoga y ganarse la vida, lo cual es una tarea respectable. Simplemente no estoy alineada con la visión de Alo Yoga, y no quiero mi buen nombre del yoga asociarlo con ellos.

En algún momento, una persona debería estar libre de relaciones comerciales pasadas, libre para seguir adelante y hacer lo que quiera en la vida y libre de cambiar de opinión sobre la alineación con una marca en concreto, ya sea porque la marca cambia de dirección, porque la reputación de la marca cambia, o la persona aprende más sobre la marca, o sin ninguna otra razón que no sea el ejercicio del libre albedrío humano.

Pensé que la página estaba ya pasada, pero no fue así. Al igual que Dana, también grabé videos para la aplicación Cody.

Paul, el propietario de Cody App, es un verdadero ser humano. Tiene buenas intenciones y confié en él mi posesión más valiosa: mi enseñanza. Durante muchos años, Cody y yo disfrutamos de una relación mutuamente beneficiosa. Pero cuando quise crear una red de TV de yoga sobre algo más que sólo clases, me rechazaron. No hubo resentimientos. Seguí mi propio camino y fundé OMstars. Ha sido increíble, y estoy realmente agradecida. Una vez más, pensé que el capítulo ya estaba terminado y que Cody y yo íbamos libremente por nuestras respectivas vías separadas.

Luego, Paul me informó (mucho después del ocurrir el hecho) que Alo Yoga compró la aplicación Cody. Estaba mortificada (porque mis clases están en la aplicación de Cody App!), asustada (debido a mis experiencias anteriores con los fundadores de Alo Yoga), y no sabía qué hacer.

Tuve algunas conversaciones sobre lo que todos querían y empezó la batalla. Pero estaba bloqueada con cosas personales serias (mi padre murió, mi gato murió y sufrí una quemadura de segundo grado). Ni siquiera podía enfrentarme a la desagradable realidad de la situación.

Pero ahora sí me estoy enfrentando. Me estoy quitando la venda de los ojos, y es que el mundo de los negocios con fines de lucro es aún más desagradable de lo que pensaba! Cuando Cody se relanzó como el nuevo servicio de suscripción de Alo Yoga, cambiaron unilateralmente mis términos de pago. Algunos profesores estuvieron de acuerdo y felizmente se registraron; yo nunca lo hice. En lugar de dejar que la relación terminara, continúan usando mi nombre, semejanza y mis enseñanzas para promocionar su marca a pesar de que no existe un acuerdo entre yo y Alo Yoga.

Al igual que Dana, simplemente no quiero que mi enseñanza se use bajo el nombre de Alo Yoga / Cody App. Mis videos están en su canal como resultado de un antiguo contrato anterior con la aplicación Cody no con Alo, y ahora, en contra de mi voluntad, a pesar de las repetidas solicitudes para eliminar el contenido y buscar una terminación amistosa. A pesar de mis reiteradas solicitudes para eliminarlos, aún se usa mi imagen con publicidad agresiva, en los que estudiantes dejan comentarios y hacen preguntas sobre estos mismo que les aparecen online.

Como mencioné anteriormente, Alo Yoga bien puede demandarme por mis palabras.

Pero, me estoy arriesgando porque ya no soporto que me silencien las amenazas de acciones legales. Y la verdad, esto es una defensa absoluta contra la difamación. Así que aquí están los hechos, todos extraídos del dominio público y todos vinculados a continuación:

Cody ha sido respaldado por capitalistas de gran riesgo. Alo Yoga es propiedad de dos hombres (Danny Harris y Marco DeGeorge) y pertenece a su gran empresa matriz, Bella Canvas, que tiene cerca de mil millones de dólares al año en ingresos. Harris recientemente compró una casa de $30 millones en Holmby Hills en Los Ángeles.

Los profesores de yoga, por otro lado, a menudo ganan casi nada. Los nuevos profesores de yoga ganan tan poco como $30 por clase en un gimnasio o un pequeño estudio, y solo $45 en estudios más establecidos. Incluso los maestros con experiencia suelen ganar solo $50- $75 por clase. Los maestros de yoga generalmente trabajan como contratistas independientes, con pocas protecciones legales, sin cobertura de atención médica patrocinada por el empleador, sin unión, y muy poco apoyo.

Alo Yoga patrocina unos 70 yoguis más o menos para que usen su ropa y publicarlo, y multiplicar sobre sus ventas en Instagram.

(Aquí Kino nombra los yoguis influencers, por si te apetece pedirles que hablen con Alo Yoga y que jueguen limpio).

Algunos de estos profesores también, rara vez usan #ad o #sponsored. La transparencia y la honestidad son fundamentales para la práctica del yoga.

Echa un vistazo a quién está siguiendo Alo para ver a quién patrocinan (la lista anterior se basa en eso). Afirman tener otros 4.000 profesores de yoga como parte de su ejército de promoción de la marca. Yogui influyencers como Sjana dicen que se le paga hasta $15,000 por una publicación patrocinada.

Alo Yoga posee una serie de Instagramers de “inspiración”, pero parece que recientemente sólo ha reclamado una. Cuando escribí un blog solicitando transparencia, me enviaron una carta legal de cese y desistimiento y me amenazaron.

Muchas personas (he publicado un post de la @yoga_girl más abajo) han publicado comentarios críticos sobre Alo Yoga en las redes sociales. Algunos han sido bloqueados de alguna manera.

En los círculos académicos que discuten el yoga y la imagen corporal, Alo Yoga se plantea a menudo bajo una luz crítica cuando se busca un ejemplo de la falta de inclusión y diversidad étnica, de tamaño, forma, edad y clase económica.

En un mundo perfecto, nuestro yoga es lo primero y nuestro negocio de yoga es el segundo. En el mundo de los negocios, el objetivo principal de una corporación pública común es maximizar las ganancias de los accionistas. Existen excepciones, como las corporaciones con fines sociales que tienen objetivos adicionales la maximización del beneficio, pero estas son las excepciones. Tal vez todas las empresas de yoga en realidad deberían esforzarse por aparecer como una corporación de propósito social?

Cuando las marcas que aspiran a maximizar sus resultados ingresan al mundo del yoga, primero se convierte en un mundo de negocios, y el yoga se convierte simplemente en una herramienta secundaria para obtener ganancias económicas. El yoga es una práctica interna, pero cada vez se vende más como un estándar material de una vida idealizada.

Pero, no importa cómo se comercialice, el yoga no es una mercancía. No se equivoquen, el yoga actualmente está siendo mercantilizado por muchas grandes marcas que hablan del camino del yoga, pero no siempre caminan.

Mi revelación personal y completa: soy propietario de un negocio y ejecuto un canal en línea (como se mencionó anteriormente, comencé el canal después de que la aplicación Cody rechazó mi oferta de asociarse). Este diálogo es importante para mí en muchos niveles, tanto a nivel personal como profesional.

No estoy en contra de ganar dinero en el mundo del yoga. En un nivel básico, aprecio el patrocinio de yoguis de Alo Yoga que de otra manera no podrían practicar su oficio. Pero estoy en contra de las grandes marcas que piensan que pueden comprar maestros de yoga y ser dueños de la voz del yoga. Estoy en contra de cualquier persona o empresa que recurre a la intimidación para salirse con la suya.

En un mundo ideal, ético, inspirado en el yoga, las grandes compañías no demandan a las personas por decir la verdad.

Ejemplo: cuando un canal online más pequeño se me acercó y me preguntó si quería adquirirlos y también su contenido, respondí que estaba interesada, pero solamente aceptaba cada profesor, que tuvieran la opción de decidir a participar en OMstars. Ahora estamos contactando a cada profesor y solo aquellos que dan su consentimiento serán trasladados a mi canal. Quería asegurarme de que todos los profesores realmente quisieran formar parte de OMstars antes de adquirir su contenido. En mi opinión, el yoga tiene prioridad sobre los negocios y, en este caso, personalmente no quisiera que nadie en mi canal no se sintiera alineado con mi mensaje, sin importar lo populares que sean.

Para los propietarios de Alo Yoga y el antiguo personal de Cody, les pido que den la opción de declinar a cualquier profesor que no quiera estar en su nuevo canal. Han eliminado el contenido de algunos profesores, así que ¿por qué no simplemente dejar que aquellos de que queremos separarnos no vayamos en paz? Estimado Alo, déjanos ir. Usted y su equipo de profesores, embajadores y modelos están alineados con SU visión. No me retengan a mí, a Dana ni a nadie en contra de nuestra voluntad y consentimiento.

Estudiantes de yoga, profesores de yoga y embajadores de la marca: ¡Hablad! Es tu voz la que necesita ser escuchada. Por favor, apoyad mi página de crowdfunding para Dana, para que pueda defenderse contra este monstruo corporativo. Exige más transparencia de las empresas. Al hacerlo, representas los valores fundamentales del yoga. Necesitamos crear un mundo donde las personas no puedan ser silenciadas o demandadas exitosamente por pensar críticamente y hablar en alto.

No te estoy diciendo que no compres sus productos ni mires la aplicación Cody. Como dije antes, Alo hace ropa de buena calidad, moderna y elegante, y la aplicación Cody es un canal online de calidad. Si te gusta lo que ofrecen, continúa apoyándolos. Simplemente te pido que nos respaldes y le pidas a tu marca de yoga favorita que haga lo correcto aquí y nos deje ir. No te sientas intimidado.

Si nosotros, como yoguis, necesitamos recurrir a demandas y acoso, ¿cómo somos mejores que la corporación que está en medio? Si los leginngs que usamos no representan nada más que juventud, chicas delgadas o riqueza, ¿qué estamos haciendo en nuestros mats de yoga? Si nuestra voz como profesores es propiedad de la compañía que nos patrocina, ¿por qué estamos enseñando?

Puede que no te des cuenta, pero si permanecemos en silencio somos cómplices de una demanda en contra de una compañera profesora de yoga, al apoyar ciegamente a la marca.

Por favor habla. Defiende a Dana. ¡Ponte de pie para el yoga! Tal vez ni los estudiantes ni los profesores saben lo que está sucediendo detrás de todo esto. Pero ahora sí lo haces.

¡Estudiantes, profesores, hablad y tomad una posición por el corazón y el alma del yoga!

 

ARTÍCULO de PAUL JAVID (cofundador de Cody) en ELEPHANT JOURNAL 

TRADUCIDO:

“La verdad detrás de la carta de Kino MacGregor” de Paul Javid

 

Querida comunidad de Yoga: profesores, estudiantes, partidarios y defensores: Soy el cofundador el de Cody.

No soy un profesor de yoga y no presumo de su mensaje. Este no es mi papel.

Mi papel, a través de Cody, es llevar luz y atención a los profesores de Yoga, y sus propios mensajes: mensajes de que yo y todos los empleados de Cody y Alo creemos en una transformación personal, no sólo de nosotros mismos, sino de comunidades, países, y del mundo.

Cuando leí la carta de Kino en Elephant Journal, me entristeció porque exige que la comunidad de Yoga, una comunidad que defiende la paz y el amor, tanto interna como externamente, elijan lados. Tal acción sólo puede causar daño. Nunca hay ganadores en un conflicto como este.

Y, al igual que Kino, Cody se considera a sí mismo para defender el corazón espiritual del Yoga.

Entonces, escribo esto con la creencia de que la verdad siempre cantará más fuerte, y que todo lo que provenga de la verdad siempre conducirá a un bien mayor.

Para que quede claro, no te pido que elijas mi lado, sino que comparto mi información y la de Cody sobre los eventos pasados, a los que se hace referencia en la carta de Kino. Esta es una situación difícil porque nunca he buscado el foco público. Simplemente quiero construir un negocio que sea una plataforma para profesores y estudiantes por igual. Pero debido a lo que dice Kino en su carta, mis compañeros de trabajo en Cody se sienten como una imagen completa de la relación de Kino con Cody. No solo nos afecta, sino que también ha afectado negativamente a los profesores con quienes trabajamos, a sus medios de vida y a sus familias.

Entonces, en el espíritu de la verdad y la transparencia, comparto lo siguiente:

La relación comercial de Cody con Kino comenzó en 2014. En ese momento, Cody era un equipo de cuatro personas. Sólo teníamos dinero suficiente en nuestra cuenta bancaria para mantener nuestra empresa en funcionamiento. Pasé mis días hablando por teléfono con profesores de Yoga o filmando sets con ellos. Recuerdo el primer rodaje con Kino en su casa en Miami y llamé a mi socio para compartir lo feliz que estaba de que trabajaríamos con ella. Ella tenía y tiene una voz tan potente, y su mensaje es poderoso. Sabía que estábamos haciendo algo especial, y unos meses más tarde lanzamos nuestra primera serie de videos con Kino. Estábamos creando experiencias de aprendizaje online de una manera que nunca antes se había hecho. Cody estaba emocionado de compartirlo con el mundo. A medida que pasó el tiempo, nuestra relación comercial con Kino se hizo más profunda. En un momento, le ofrecí a Kino acciones del negocio, para que juntos pudiéramos construir la plataforma que el mundo necesitaba.

Durante los siguientes meses, Kino se me acercó con la idea de comenzar un canal de TV de Yoga. Hablé de ello con nuestro equipo, y rápidamente nos dimos cuenta de que no teníamos los recursos financieros para asumir un esfuerzo tan grande. Estábamos en el primer año de creación de contenido de video en línea, y estábamos perdiendo más de $30,000 al mes para mantener nuestras operaciones en funcionamiento. Para poner las cosas en perspectiva, el trato comercial que Kino negoció con nosotros fue beneficioso para ella. En ese momento, le estaban pagando más que la nómina de toda la compañía. Comparto esto para ayudar a señalar que Kino es y fue una astuta mujer de negocios y que éramos una pequeña compañía que trabajaba para descubrir un modelo de negocios que nos permitiera brindar esta plataforma a la comunidad de Yoga. Finalmente, Cody le dijo a Kino que no podía comenzar un canal de televisión de Yoga, pero si estaba dispuesta a hacer un inventario en lugar de dinero en efectivo juntos, podríamos crear eso en el futuro.

Kino no quería ser accionista de Cody, y ella me informó que iba a seguir su propio camino. Esta decisión de Kino fue una mala noticia para Cody. En ese momento, Cody estaba perdiendo dinero y la partida de nuestro instructor principal significaba que había una posibilidad real de que Cody cerrara, nuestros seis empleados perderían sus empleos, y Cody (en ese momento) 10-15 instructores perderían una parte importante, no sólo de sus medios de vida, sino la plataforma que les permitió compartir su voz y mensaje con el mundo.

Nuestro negocio fue construido para apoyar a nuestros profesores de Yoga, tanto financieramente como para ayudar a construir su marca. Creamos contenido y pusimos su nombre en él primero. Promocionamos su mensaje. Y cuando Kino me dijo que ya no quería ser asociada con la marca Cody, fue difícil, pero le deseé todo lo mejor en nombre de Cody.

Lo que sucedió después fue triste dada nuestra historia previa. En seis meses quedó claro que Kino no quería ser copropietario de Cody … y tenía la intención de competir contra nosotros. Ella comenzó YogaChallenge.com. Y, desafortunadamente, al comenzar este nuevo negocio, descubrimos que Kino había tomado el núcleo de Cody y lo había copiado. No solo copió nuestros conceptos, sino que también comenzó a crear planes (o cursos) en línea. Ella repitió la apariencia y el diseño del sitio web de Cody; la copia que usó para describir y vender sus cursos; e incluso las imágenes y videos creativos para promocionar sus cursos. Parecía claro para nosotros que Kino no se había ido para poner en marcha una red de TV Yoga, sino que acababa de copiar a Cody y había comenzado un negocio competitivo.

Dada la situación financiera de Cody, no pudimos permitirnos tomar ninguna acción legal. Y a pesar de la decepción de mis compañeros empleados de Cody, les expliqué que, en lugar de usar esa energía negativa para crear confrontación, simplemente necesitábamos bajar la cabeza, seguir innovando y creando, y tomar el camino hacia el éxito.

Como resultado, doblamos nuestros esfuerzos internamente y nos esforzamos por seguir creciendo. Mientras tanto, mientras continuamos luchando financieramente, continuamos pagando a Kino una cantidad sustancial por el contenido que creamos con ella, de conformidad con nuestro acuerdo.

Para 2017 Cody había creado un nombre fuerte en la comunidad de Yoga.

Trabajamos con más de 40 instructores que no sólo educaron sino que también inspiraron a esta creciente comunidad. Comenzamos a gastar recursos significativos para compartir historias inspiradoras como el inspirador video “I Am Worthy” de Dana Falsetti, o el video “Ana Puede ser libre” de Ana Forrest donde cuenta su historia de lucha contra la adicción y la epilepsia.

A pesar de estos logros, después de cuatro años, Cody todavía estaba lejos de ser rentable, y nos vimos obligados a despedir a varios empleados. Esto fue extremadamente desafiante para nuestro equipo. Por un lado, sentíamos que estábamos haciendo algo bueno para el mundo, pero, por otro lado, todavía no estábamos superando ni financieramente. A pesar de estas dificultades financieras, continuamos honrando nuestro acuerdo con Kino y le hacemos nuestros pagos mensuales.

Dada la situación financiera de Cody, comencé a explorar cómo podríamos impulsar nuestro crecimiento para poder continuar trabajando con nuestros instructores y difundir su mensaje. Nosotros (mi socio comercial, Pejman y yo) comenzamos a explorar opciones de financiamiento adicionales, así como a hablar con varias empresas matrices que se alineaban con nuestra misión, y que podrían ayudarnos a hacer crecer a Cody. Hablamos con más de una docena de compañías en nuestro espacio, y después de pasar meses con Danny Harris, Marco DeGeorge y el equipo de Alo, sentimos que habíamos encontrado un socio que le permitiera a Cody continuar su misión y prosperar.

Cuando Pejman y yo conocimos a Alo y sus dueños, estaba claro que su interés en Cody era hacer el bien dentro de la comunidad de Yoga. En lugar de acercarnos a nuestras conversaciones iniciales con el deseo de maximizar los beneficios, su propuesta inicial se centró en regalar todo nuestro contenido de forma gratuita. Me inspiré en su visión de utilizar su fundación benéfica, Alo Gives, para llevar el yoga a las aulas de todo el mundo. Si podemos ofrecer enseñar un nivel más profundo de conciencia a nuestros niños y jóvenes, les daría a nuestras generaciones futuras las herramientas para alcanzar sus capacidades humanas completas y vivir una vida rica y significativa.

Fue y sigue siendo claro para mí que Alo y sus propietarios están genuinamente comprometidos con su visión: impactar a las personas para mejorar y “cambiar la vibración del planeta”, a través del yoga y la atención plena. A medida que continuamos con nuestras discusiones de negocios, decidimos que la mejor manera de lograr este objetivo es con una plataforma global en línea; representando a personas y profesores de todo el mundo, en diferentes idiomas, y de diferentes orígenes étnicos y nacionalidades. Hacer esto es un gran esfuerzo que lleva años y necesita un fuerte respaldo financiero. Para financiar este esfuerzo, decidimos que tenía sentido trasladar a Cody a un negocio de suscripción con el objetivo de ser rentable.

Una vez que finalizamos nuestra asociación comercial con Alo, Cody se mantuvo como una compañía independiente. Llamé a todos nuestros instructores, incluidos Kino y Dana, para compartir con ellos nuestra visión renovada y oportunidad de crecimiento con Alo. Como valoramos nuestras relaciones con nuestros instructores, queríamos asegurarnos de que cada uno de ellos supiera que Cody había sido adquirido por Alo y que Alo invertiría en el negocio. En cada llamada dejé en claro que se trataba de noticias confidenciales, y que queríamos que lo supieran temprano, mientras nos preparábamos para un emocionante anuncio público.

Cuando llamé a Kino, era la primera vez que nos habíamos conectado en meses. Debido a los incidentes pasados ​​con Kino, no estaba seguro de cómo reaccionaría ante esta noticia, pero quería dejar atrás el pasado y centrarme en un futuro positivo. En este espíritu, abrí la conversación preguntándome si consideraría trabajar juntos de nuevo. Ella dijo que lo haría, y como resultado, los propietarios de Alo, Kino y yo pasamos los próximos dos meses esbozando un posible acuerdo para trabajar juntos.

Fue un momento emocionante ya que la gente de Cody y yo deseábamos volver a trabajar con Kino y centrarnos en el futuro de Cody, con la ayuda de una compañía como Alo, que compartía nuestra misión. Pero desafortunadamente comencé a escuchar de varias fuentes que Kino llamaba a nuestros instructores para tratar de convencerlos de dejar a Cody y unirse a OmStars, un negocio en competencia que Kino había comenzado.

Después de confrontar a Kino sobre esto, se hizo claro para mí que Kino no tenía intención de trabajar con Cody.

Nuestra conversación cambió a su deseo de que Cody retirara su contenido de nuestro sitio web. Hizo esta demanda a pesar de que Kino había aceptado eso (y habiendo recibido más de $ 500,000), Cody poseía el contenido que creamos y que aún conserva hasta el día de hoy, que es también la forma en que funciona la industria del cine y la música.

A pesar de que no estábamos obligados por contrato a eliminar el contenido de Kino, queríamos explorar ese camino con ella dada nuestra relación de trabajo pasada con la esperanza de evitar el conflicto. Incluso nos ofrecimos en tomar una fracción del que habíamos pagado por el contenido, que Kino no quería pagar.

Luego nos dio una fecha límite para hacer un trato para eliminar su contenido o usar su plataforma contra nosotros.

En cuanto a Dana, por sus propios motivos, decidió que no le gustaba Alo. Ese es su derecho y ella es libre de expresar sus opiniones. Sin embargo, le dije a Dana que Cody quitaría su contenido cuando discutimos por primera vez el trato con Alo. Estaba contenta con eso, e incluso habíamos discutido una fecha en la que Cody eliminaría su contenido y nuestro deseo de dejarla fuera de nuestra plataforma antes de eliminar su contenido.

Después de que Dana me envió un correo electrónico para decirme que no tomara ninguna otra medida sin hablar con su abogado, esperamos la respuesta de su abogado. El abogado de Dana no nos respondió durante más de un mes, por lo que no tomamos ninguna medida.

Durante este tiempo, Dana supo que habíamos estado esperando hacer un anuncio público sobre nuestra nueva relación con Alo hasta que nos aseguramos de que todos nuestros instructores también estuvieran al tanto de esto. En lugar de esperar, Dana decidió anunciar el trato de Alo públicamente y… muy negativamente en su Instagram.

Esto obligó a Cody a hacer el anuncio a nuestros usuarios y a nuestra comunidad antes de que estuviéramos listos.

Cody continúa pagando a Kino y Dana todos los meses, como lo acordó contractualmente hacer. Y es importante señalar que aunque Dana ha afirmado que Cody incumplió su acuerdo con ella sobre su contenido y el uso de Cody, un juez ya rechazó esa afirmación al constatar que Cody no había incumplido su acuerdo con ella.

La metáfora de David contra Goliath de Kino es engañosa. Las declaraciones falsas que Dana decidió publicar sobre Alo es lo que resultó en que Alo tomara acciones legales por separado contra Dana. Además, aunque Alo es una empresa más grande que Cody, y aunque Alo es un negocio exitoso, Alo no tiene nada que ver con la decisión de Kino de iniciar OmStars y competir con Cody.

Creemos que es saludable que haya competencia siempre que la competencia sea justa y equitativa.

Los valores centrales que Cody ha apreciado a lo largo de los años siguen siendo fuertes. Creemos en Alo, y sabemos que todos somos más fuertes juntos. Estamos contentos de que casi todos los más de 40 instructores eligen permanecer con nosotros. Sin embargo, después de la publicación de Kino, Cody consideró importante señalar lo que creemos que son las motivaciones comerciales detrás de las declaraciones hechas por Kino.

Mi pregunta no es que elijas un lado, sino que consideres internamente lo que puede estar causando todo este dolor de corazón. No quiero una confrontación continua dentro de la comunidad de Yoga. Ya hay suficiente de eso en nuestro mundo.

MI OPINIÓN:

  • Puedo comprender que en el momento que se enteró Kino (si la seguís en IG sabréis que si ha coincidido con muertes en su familia y este es lo primero) no tuviera aliento para batallar contra esto. (Por los que pensáis “¿Y porqué ahora lo dice?”)
  • Soy fiel seguidora de Rachel Brathen y esta alma tan bonita, real y nada unida al negocio del yoga en Instagram, también ha tenido muchos problemas con Alo Yoga. SU POST AQUÍ DEBAJO. Ahí yo me replanteé mis principios como yogui, y junto con Ari decidimos que no queríamos ser parte en ningún otro reto de Alo Yoga.

Ah I’ve forgotten what a good old controversial Instagram post is like! Here is the thing: I’m so DONE being quiet about stuff that bothers me. I always steer away from sharing these kind of things for particularly this reason – I don’t want drama in the comment feed and, honestly, I think I’ve been scared to rub people the wrong way. I always get a heavy feeling at the pit of my stomach when I share something not everyone agrees with but I’m fucking over it! Unfollow me if you don’t agree. That’s fine. Here is the truth: THE YOGA WORLD DRIVES ME INSANE. There are more quasi-spiritual, narcissistic people preying on other people’s longing to heal in this community than I can count. Teachers. “Gurus”. Corporations. There are SO MANY yoga brands and big businesses out there whose main demographic are young women and most of them are run by non-yogi men. Men who prey on these girls and the excitement they feel having found yoga. Who are not at all rooted in the core of this practice. People who just want to capitalize on a trend but who don’t give a rats ass about the community they sell to. I get how it rubs people the wrong way when I share my annoyance with yoga brands because I have one of my own. But – can you really not feel the difference? Isn’t there that little feeling at the pit of your belly that tells you what’s real and what’s not? I run a big business and I’m not against making money but I know what my core values are. And I know that as long as I stay anchored in wanting to provide a platform that’s healing and creates community and makes people feel and where self-love means SELF LOVE and not 25% off synthetic yoga pants that fit 1 percent of the population… I feel really good about doing what u do for a living. What I’m saying is: Don’t trust a teacher because they look good in a yoga pose or grace covers of magazines. Practice with them in real life and FEEL how your body and heart resonates. Don’t just blindly buy whatever you see in ads, whether it’s hidden in an Instagram post or obvious in a magazine. Do your research. Trust your gut. You have a lot of power as a consumer! Choose wisely. x #yogaeverydamnday

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Es una marca (Alo Yoga) que sentimos que sólo “te vende la moto”. Sus chicas, casi todas son sólo chicas delgadas, bonitas y flexibles que sus posts se acercan más a un circo que a una práctica de yoga. Para mi es degradante afirmar que me he sentido atraída por este mundo que venden, pero 1- soy humana, 2- lo he superado. Además, todo esto que veis, tantos likes y seguidores… AY DIOS SI YO OS CONTARA!!!!!!

Trabajo para una empresa EstadoUnidense, mi trabajo en parte se basa en buscar nuevas influencers para enviarles nuestros props de yoga y que el yoga sea accesible a más gente (y vender obviamente, hay que comer!). Con esto quiero decir que tengo el “culo pelado” de analizar perfiles personales, y puedo asegurar que la mitad COMPRAN likes y seguidores.

Si no lo sabías que se podía hacer, ya lo sabes. No puedes creerte nada. Pero dentro de esto hay algo bueno, debes aprender a volver a guiarte por el corazón. Y a esto venía yo.

No conozco a Rachel en persona, pero si a Kino. Una “influencer” con 1M de seguidores, podría ir de diva pero no… llegó a su workshop de Copenhagen en chancletas y con sus pertenencias en una bolsa reutilizable del supermercado. Lo recordaré toda la vida, Ari y yo, casi muriendo de la vergüenza, pidiéndole que nos dejara hacerle una entrevista porque acabábamos de abrir este blog y lo queríamos publicar. Se quedó más de 1 hora, sentadas en el suelo, o incluso más tiempo. Los organizadores del workshop se fueron cansados de esperar y le pidieron que cerrara el centro y las luces ella misma. En serio, un amor de persona.

  • Cuento esto porque me parece que las personas que juzgan a Kino SÓLO por un artículo escrito son muy valientes.
  • He visto incluso opiniones de “Kino podría pagar la defensa de Dana ella misma dado que tiene multiples negocios”. ¿Perdón? El imperio y negocios que tiene se los ha currado, y por favor… sabéis cuanto pagué por el último workshop q asistí de ella con más de 20 horas? 350€. Sale a 17,50€ la hora. Este es el precio que se pone, ya os digo que ella merece mucho más.
  • A las respuestas que leo de “Pero sigue cobrando de Cody…”. Joder, ¡Faltaría! Ella quiere salirse. Quiere que sus vídeos sean eliminados y obviamente, esto quiere decir dejar de cobrar de Cody. Pero si Cody no los elimina, que queréis que encima les regale su dinero? Son sus royalties (derechos de autor).
  • ¿Que hay cosas que nunca sabremos? Está claro. Por ambas partes. Me quedan dudas de si realmente no podían denunciar a Kino si era un plagio total, o de si realmente Dana se pasó las fechas de anunciación por el forro.
  • Que Kino copió a Cody, seguramente, si realmente fuera así, ellos podrían haberla denunciado y obtener $ o obtener el cierre de la nueva plataforma de Kino al menos.  La carta de Paul me parece escrita con mucho melodrama (que Kino se fuera podía suponer el cierre de la empresa y dejar a 6 familias sin trabajo…).
  • Os pregunto, si en vuestra trayectoria personal, veis que en un trabajo ya no podéis crecer como os gustaría, ¿no lo dejaríais también?
  • ¿Que aquí realmente la perjudicada es Dana? De momento si, ya veremos mañana si Kino también tiene la misma denúncia.
  • ¿Que Alo Yoga no tiene un negocio transparente? Lo siento, es verdad. Todas sus chicas son pagadas por decir lo que dicen, por llevar su ropa, publicar un enlace o etiquetarlos. Y ninguna menciona nunca #advert o activan la opción de colaboración pagada…
  • Que todo esto es independiente de si la marca te inspira o no. Yo creo que es independiente. A mi alguna chica Alo me inspira, las sigo y me motivan a seguir practicando diferentes escalones del yoga, no sólo asana (de hecho por eso las sigo). Con esto quiero decir que no todXs son iguales, que en todos los casos siempre es malo generalizar, y quería dejar eso claro.
  • Pienso totalmente como Kino: el yoga es lo primero y el negocio de yoga es el segundo. Y si con el hecho de transmitir el buen yoga puedo monetizarlo y vivir de esto, y transmitirlo más lejos, y llegar a más gente… Pues perdonadme, sí, quiero cobrar y comer gracias al yoga.
  • A los que dicen que Kino sólo ha hecho esto para su beneficio. Claro, se está defendiendo. Es que… me da risa. No va a escribir un post criticándose. Y que ha usado el caso de Dana para hablar de ella (no me acuerdo de las palabras textuales que han usado)… bueno pienso que ha usado el caso para poder hablar del tema. Si no, abrir directamente este tema no hubiese sido fácil.
  • Os daré datos de las cuentas que he analizado hoy. Cuando se publicó el artículo de kino, ella ganó 3188 seguidores, Alo Yoga ha perdido 198, Cody ha ganado 163 y Dana ha ganado 3525. Solo para dejar números reales.

Solución? Como he prometido, no lo dejaré escrito. Prefiero haceros reflexionar.

Un abrazo,

Ainània

4 thoughts on “La discusión yogui del momento en las redes sociales, EL NEGOCIO DEL YOGA.

  • Increíble traducción, Ainania. Gracias de corazón. Y sí, hay muchos juicios de valor. A veces es difícil entender los conflictos, no creo que sea obligado elegir bandos. Yo personalmente dejé de seguir a Alo hace tiempo y a algunas chicas, aunque a veces vuelvo porque son inspiradoras, porque creo que esto no es yoga, es fomentar el apego a una imagen perfecta, las expectativas de ser algo… etc. Estos valores venderán, pero dan muchos problemas a las personas. Todos nos equivocamos y lo bueno de que Kino haya hablado es que podemos reflexionar y cambiar lo que no está alineado con nuestra práctica espiritual. Gracias por tu esfuerzo. Namaste.

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